
Hace unos días me puse a observar como mi hija y sobrino juegan. En su escaso lenguaje encuentran la manera de divertirse. Pero debido a que están atravesando la edad conocida como “los terribles dos años” los gritos y pataletas son bastante frecuentes.
Mi hija descubrió hace poco el fascinante mundo de las princesas. Desde ese día se cree la majestad de nuestra casa. No le gusta que la llamen por su nombre, sino que le digan “princesa”. Y este juego, lleno de imaginación en su corta edad, implica también actitudes negativas. Quiere que le den gusto en todo, cree que es la única que merece atención, y no acepta que le digan “no”.
Mi sobrino, niño alegre y muy activo, está aprendiendo a hablar. Cuando camina aún no logra poner freno a tiempo y a veces termina cayéndose. En su descubrir el mundo, está mostrando su carácter. Si alguien le dice “No”, lo corrige en algo o simplemente no le da gusto, su reacción es automática: Se lanza al piso, grita, se tapa la cara, y comienza a llorar.
Algo que parece tan normal y hasta tierno, implica para nosotros los padres y quienes ejercen la tarea de maestros una responsabilidad muy grande. Estos dos angelitos engreídos, en su proceso de crecimiento, van a tener que aprender algo clave: el autocontrol, el poder expresar sus emociones sin violencia, y el aceptar que no siempre tienen
Estos límites son básicos para que aprendan a convivir con otros seres humanos, a construir relaciones sanas y que en un futuro sean un aporte en el lugar y rol que desempeñen dentro de la sociedad.
Todos los días veo con tristeza personas, adultas en edad, con un enorme vacío en estas básicas habilidades, a las que provoca regresarlas al preescolar. Hombres y mujeres que cuando enfrentan una dificultad, opinión diferente, o sienten que alguien interfiere en lo que creen es su camino, no tienen límites. Sin capacidad de argumentar, reclamar legítimamente, proponer soluciones o simplemente aceptar la diferencia, enfrentan con gritos, golpes, insultos y amenazas a las ideas contraria, intentando imponer a la fuerza lo que ellos consideran correcto.
Los peores son los que a pesar de este vacío emocional, la vida los ha puesto en algún lugar de poder sobre otros. Personas que llenos de prepotencia y sin respeto hacia otro, pasan por encima de la dignidad de cualquiera y logran imponer sus antojos.
Nada más terrible cuando llegan

QUE LINDO QUE ESTES EXPRESANDO CON LAS MANOS LO QUE TUS OJOS VEN Y SIENTE TU CORAZÓN..... TE ENVIO UN ABRAZO Y A SEGUIR GRITANDO!!!! YO SOY IGUAL QUE TÚ....
FELICIDADES MARIUXI, GRACIAS POR COMPARTIR TUS ARTICULOS, ESPERO OTROS JAJAJ. UN ABRAZO!
Mariuxi comparto tus ideas en este articulo PATALETAS. Lamento tanto verificar como cada dia mas personas expresan en su actuar una incoherencia de sentimientos, actitudes y acciones. "el orden de ser, determina el orden de actuar"P Jose Kentenich... que sencillo y simple: lo que digo, hago, callo o dejo de hacer ME DEFINE? ME EXPRESA? o deben todos ( padres,hijos, amigos, hermanos, maestros, colaboradores, vecinos, projimo!!!) soportar mis pataletas??? con carino y gratitud y feliz x compartir lo que ves, sientes y suenas.. en Alianza, Dory
Te felicito por tu espacio Mariuxi....y por tu mirada
Un abrazo
Mariu Te felicito por tu forma de expresar ideas que nos permiten reflexionar y compartir miradas, experiencias, conocimientos en fin, en este y en todos los articulos que ya has escrito en tu blog , un beso y sigue
Que bueno y oportuno el mensaje gracias Mariuxi, a trabajar casa adentro con los chicos para que en un futuro no lamentarnos de no haberles enseñado a vivir con respecto y autocontrol.
Muchas gracias a todos por sus comentarios y por visitar "la Ventana". Espero seguir observando, reflexionando y compartiendo!
un abrazo
Mariuxi Villacrés
jajajaja,
Conozco a algunos de esos adultos, a esas majestades!